miércoles, 15 de septiembre de 2010

OFF DEL CAPITULO 75:


A veces siento algo que no puedo reconocer ni ante mi misma,aveces veo el amor que se tienen algunas personas y siento algo muy raro en el estomago.

Es una mezcla de tristeza y de bronca.Algo horrible nace en mi,como si no soportara ver la felicidad ajena.Es como una angustia.

Una nostalgia por algo que tuve y ya no tengo,pero no se que es.Cada vez que veo que alguien tiene eso que yo no tengo se me enciende un fuego,algo espantoso que odio sentir.Me niego a reconocerlo pero creo que ese fuego que siento es envidia.Un envidioso envidia algo que puede conseguir,pero un resentido sabe que jamaz va a conseguir eso que envidia.

Sentir que no pudimos ni podemos lograr eso que queremos genera verguenza y dolor,un dolor que te va matando.Sentir envidia es creer que uno tiene un derecho,que la vida nos debe algo y que es injusto que se nos niegue.Pero la vida no nos debe nada,tenemos lo que queremos y lo que podemos.Y por todo lo que nos falta hay que luchar.Ahi la envidia se convierte en deseo,y el deseo en motor.

PROFESOR:¿Por que nos sometemos incluso en situaciones en las que podriamos revelarnos? ¿Por que incluso cuando por una cuestion numerica estamos en condiciones de revelarnos no lo hacemos?

Hay dos motores que mueven a la humanidad,uno es el deseo y el otro es la envidia,o sea desear lo que sea el otro.Todos tenemos deseos,son el motor de nuestra vida.No es malo tener deseos,pero cuando no alcanzamos lo que deseamos y lo alcanza otro ahi nace la envidia.

Nadie desea lo que nadie desea.Un cuarto lleno de juguetes,dos niños,uno agarra un juguete y el otro por supuesto quiere el mismo juguete.Esta es la naturaleza.

"Que suerte,que guacho,que tarro"... Si tarro,cosas que le decimos al otro cuando creemos que tuvo suerte,pequeñas expresiones simpaticas teñidas con una gotita de envidia,nada grave."Envidio el vestido que tiene mi amiga,pero bueno,yo voy a tener otro tambien".Hay otra envidia que es mucho mas peligrosa:la envidia del ser.

La envidia del ser es algo tan profundo,tan profundo que a veces no lo podemos ver.Ya no envidio lo que tiene el otro,envidio lo que es el otro.Los fuegos de la envidia tienen poderes casi sobrenaturales.

Son fuegos que pueden arrasar con todo,pero que pueden encender un motor.Un recordatorio de que algo no estamos haciendo para cumplir nuestro propio deseo.Hay que luchar por nuestros deseos,no darse por vencido nunca.No existe fuerza mas poderosa que el deseo,es indestructible.Nuestro deseo es el unico capaz de apagar el fuego de la envidia.

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